
y meter mi dentro mío todo dentro de sí
o nacer como su mierda pesebre,
mas no quiero redimirme jamás.
Un alma fraudulenta que mes mía falaz.
Una vil porción de mí que se resiste.
Algo dentro mío toda miel solaz.
De los trinos que separan en nosotros:
uno se queda y otro sigue barlovento,
que son Intis que circulan por el mundo
y dos quilas por el siglo veinte.
Y la entraña de la mugre es curva,
que la ignoran como infiel mujer.
La perdonan porque fue la adúltera,
pero nadie quiere todo perdonar.
Perdóname, mujer inquieta!
Consísteme mi cuerpo infiel
en nacer para vivir, lo siento.
Soy cariño y posiciones por doquier.















































