31 de mayo de 2026

MCCCXLIV.- Pancora Nanai


 

Intenso pundonor,
andrajosas pesadillas, 
cangrejo de azulejos 
que carcome la alma.

Orgullo de ser algo
que no sirve para nada.
Pobreza que me arropa 
de rastrojos sueños.

Castigo del silencio, 
mentiras piadosas, 
escombro bajo fuego:
cantar resignación.

Yo digo que no voy a estar
pensando inútilmente
permanentemente siempre 
a cada rato, y otra vez.

Ventolera primavera 
que se esmera en venir, 
esmeralda de mi espalda:

cancerbero porvenir.

11 de mayo de 2026

MCCCXLIII.- Cachorro Mundo


 

Todo lo que he sido, 
enloquecido y caduco,
me lleva a la mañana 
calurosa, primitiva.
 
Miraba niño al sol 
peligroso, que en los ojos: 
fue marca de ceguera 
en la memoria de los sueños.

Hoy creo en una pátina 
de místicalurosa,
leprosa prosa mágica 
cual sótano del tiempo.

Serrano barlovento,
cine delfico y manchón,
premura que se alenta:
helecho cámara nupcial.

Juré que llevaría 
volvoreta al nido: pido
el último regalo, 
la primera picaflor.

Cerezo que regreso
y no ser eso que ya fui,
hacer de mí otra cosa
que sea nuevo porvenir.

Saber de lo elegante
que sentí empolvado,
chumbeque, palitroque,
fui grumete bolados.

Piñén de palo buque,
bellavista cementerio,
matriz de cautiverio:
solo quiero volver.

4 de mayo de 2026

MCCCXLII. El Zurdo




No soy cobarde, ni aunque tú me lo fustigues.
Perdí la fe, las esperanzas. Soy llorón.
¡Pero qué mal envejeció Silvio Rodríguez!
¡Y qué mal envejeció Playa Girón!

El Che, Fidel y ese discurso en la Moneda,
el Pueblo Unido, la Cantata y el partido
se han diluido en el dolor de la humareda,
¡Ya nadie quiere defender el Estallido!

Hoy sólo importa que el patrón no te defraude,
tener un nicho en que posar la calavera 
y ser de izquierda es un pecado imperdonable.
No queda nadie que recoja esas banderas.

¡Hasta la voz se me quebró en esa canción!
Pero aprendí que las verdades no se van.
Nadie controla cuando viene la Revolución.
Todos se juntan en la noche de San Juan.

Soy el hijo de un profe que soñó su país.
No le puedo fallar como falso testigo.
Es un eco que insiste, pero ya no es raíz,
como un viejo panfleto que repito y no sigo.

Una culpa heredada, un cansancio feroz
me habían hecho sumiso, remiso y servil,
y la historia que a veces se vuelve una voz
es mi historia, mi gente, mi registro civil.

Pero mírame ahora: no agacho la mirada.
Yo te pido perdón. No fue más que un desliz. 
Es la gente cansada, burlada y pisoteada 
que se vuelca a las calles, erguida y feliz.

El fascismo sirve mucho para que uno se levante
y ahora tocas mi puerta y me buscas a mí.
El dieciocho de octubre es un ruido distante.
¡El dieciocho de octubre es el día en que nací!

Nos gusta Cuculí Pop