Yo tengo achicharrada
como puro la cabeza.
No conviene que de nuevo
me vuelva a dormir.
Esperándome se esconde
a los pies de la cama
un extraño regimiento,
cloroformo de dolor.
Los audífonos del tiempo,
dos cavernas infinitas
han abierto en uno y otro
parietal del pensamiento.
Con un prurito coloso
no se pueden callar:
tenebrosa mascarada
de espantosa multitud.
Si cierro los ojos, escucho.
Si tapo mis oídos, lo vuelvo a ver:
invisible presencia dolencia.
Esta noche siete veces llorando.
13 de junio de 2026
MCCCXLVI.- Cabizbajo Sufrimiento Desperté
MCCCXLV.- Pedrito
Mi niño será niño
hasta que el viento me lleve
donde el eco del cariño
que nos dimos, no sea más.
Dejar de vivir
sin que llegue la muerte,
y estar así despierto
de tanto soñar.
Mi niño será casi como el aire
entre mis brazos,
fecundo y alado
hasta la hora portadora del final.
Abrir las ventanas
del fuego distante,
y no cruzar la calle
sin antes observar.
Mi niño será siempre
pequeño y, de lejos,
dirá cuando esté viejo
tu consejo, papá.
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