25 de septiembre de 2026

MCCCLVIII.- Mastodón de Culebrón y Caricia


 

Elefanta bailarina furiosa, 
de tanto espanto por cuanta cosa, 
que la obliga a los infames esfuerzos 
y permanece donde fuese carbón.

En un anciano y escenario colchón,
que fue canción para palomas cisnes
y ahora recuerda fantasía melodía,
de noche fraude con luciérnaga cruz.

Es una máquina cocina de enfermos,
que la ignorancia la asesina, 
que los mudos cuadernos y la miel,
la amarga miel que no se pudre nunca.

Paquidermo de los pulsos alegrías,
la noche fría, la pirámide duerme,
la tensión melancolía y la danza,
de pie juntillas y semillas y dolor.

Un alcanfor que se ha perdido corriendo,
la jaula huida y que volando valía,
por una prístina ladera primavera,
y no volvía al desencierro final.

12 de septiembre de 2026

MCCCLVII.- Hasta Prompt




Quiero que seas el mejor 
de los compositores, 
No tan famoso. 
Pero con fama. 

Eres experto. 
El más famoso 
de los desconocidos. 

Quiero que conviertas 
esta canción en la mejor de todas. 
Que no se note tanto, eso sí. 
Un hit inolvidable, 
pero que la gente no ande 
todo el día tatareándola.

La canción va a participar 
en el Festival de Viña 
Debe ser la canción perfecta 
para la competencia internacional.

Mantente lo mas fiel posible 
al original que te subí.
 

MCCCLVI.- Coque Luche


 

Al Diablo mi libertad,
aunque hay grilletes
invisibles,
prefiero la ciudad.

Al menos puedo
ir al bar cuando quiera 
La cerveza fría. 
Los zapatos en la tierra.

Están divididos 
por un pez 
los ojos 
y los pies. 

Descalza una niña,
a la sombra 
de un canelo,
vuelvo a la orilla

Me llevan al campo 
o al mar, 
mas la cabeza tiene 
que ir a trabajar.

Salto en tanto 
cuanto espanto, juego
y arrojo la primera piedra,
luego.

3 de septiembre de 2026

MCCCLV.- La Histeria es vuestra


 
Tenso automático 
consenso, 
maniático metálico
y denso.

Porquería de agua fría:
comediantes 
con hipermetropía pacata 
y escalofriantes.

¡Fuera piara artera! 
Cuchitril de psicofasantes, 
noche y niebla espeluznante.
¡Fuera del Tahuantinsuyo!

Yo venía de otro mágico arrullo,
plurando, cooperando y tolerando,
acogiendo, protegiendo y queriendo 
una antigua y nueva era primavera.

Pero están estercolando la pradera, 
¡Huyan, indeseables, mientras puedan! 
¡Llévense sus criptomonedas! 
¡Fuera de la Tierra, oscura ventolera! 

¡Mi espada no domada de Arauco la cerviz,
se eleva en la vereda con heleno desdén!
Y ahora grito ¿Por qué no se van del país? 
¡Lárguense ya de la copia feliz 
del Edén!

28 de agosto de 2026

MCCCLIV.- Hogareño Caprichoso Universal



¿Cuál es la insensata idea 
que hay detrás de siempre irse, 
o ese raro afán insano 
y peregrino de marcharse?

Como si fuese obligatorio 
e impostergable largarse 
cual cigüeña clueca y loca
hacia cualquier lugar.

Hacia un sitio que no sea 
aquél en el que uno ya está,
la cosa es sólo irse cuánto antes,
aunque nadie sepa a dónde va.

Teniendo ante nosotros el Edén,
el océano perfecto de la vida,
que es el mínimo común vegetal:
la conciencia verdadera y la luz.

Salir de aquí corriendo tonto,
como si el cosmos fuese eterno,
como si lejos en la noche ignota 
hubiese praderas para siempre.

Yo quiero cuidar y guardar y atesorar, 
proteger, perseverar y congregar,
cautelar y refugiar y deslumbrarme
ante el vértigo belleza en que nací.

No me lleves, porque yo no quiero irme.
No me busques un lugar para vivir. 
Porque tengo mi refugio aquí en la tierra. 
Solo es cosa de querer la eternidad.

 

12 de agosto de 2026

MCCCLIII.- Huérfanochecer Gemido


 
Maldita sea,
me quitaron a mis hijos.
Se los llevaron a una cumbre
donde yo no puedo ir.

Un huracán de sorda inquina
los tragó de mi fermento
y soy lamento, soy ternura,
soy espanto, soy pavor.

No me responden,
si de pronto los saludo.
No dicen nada,
si les digo: cómo están.

No quieren verme:
ya mi amor les da lo mismo,
y soy angustia,
soy delirio, se me seca el corazón.

A veces vienen a mi casa,
una vez o dos al mes,
pero siento aquel abismo
que es la gélida extrañeza
del dolor, y soy coraje,
soy crudeza, soy candor.

Maldita sea,
me quitaron a mis hijos.

Yo que movía cielo y tierra,
mar y siempre por su luz:
les guardaba dos canijos
para el sábado que viene,
los tenía acurrucados
en la mágica guarida
de mi niño corazón.

No sé qué viene luego 
porque ahora no comprendo.
No sé bien qué habrá pasado,
qué es aquello que hice mal.

Si no hice bien fue mi desgracia,
¡que me digan cómo fue!
Que haya alguien que lo sepa,
cuándo fue que no les fui.

Si es que todo lo que hice
en largas dulces caminatas
es aquello en que he fallado,
¿cómo el vértigo del alma
fue sargazo en las tinieblas,
una cruz de manto olvido
y lo sustrajo de mi amor?

29 de julio de 2026

MCCCLII.- Recorta Pisagua Bendita


 

Cuando las cuclillas avenidas 
del invierno infierno me sonrojan, 
como queriendo amamantarse 
receptáculo espectáculo de mí,
yo las dejo procederme conocer:
que me averigüen y se cuelguen
de los nueve cuellos que sostienen 
mi cabeza que hierve hierba pus.

Así consigo que testigos suden,
que se empapen de la lágrima gota,
como lo hacían mis mejores enemigos,
alla en el patio del colegio privilegio.
Uno se llamaba Juan Díaz. 
Del otro no me quiero acordar.
Era un lugar de La Marcha Militar,
vivía un Hidalgo, su apellido parece.

Y a medida que el niño acontece, crece
y va lentamente su mente recordando:
Pedrito Armando, la Feria Persa y Vivar.
El otro día me lo encontré en un bar.
Como siete copas de vino asesino.
Todas vacías. Ninguna quiso compañía.
Porque nunca tuvo paletó, no desfiló.
El sostenedor lo paró en la puerta. Tú no.

Una noche voy a dejarme caer.
Arrojaré trescientas sesenta y cinco 
bolsas de basura, llenas de personas 
en el antejardín del Fiscal Acuña.
Todas llevarán los papeles y las huellas,
las argollas y la ropa de los niños,
el cumpleaños feliz y tomates podridos,
vidrio molido, y un Reino de los Cielos.

MCCCLI.- Silabario Populario Cahuín


 

Asi como de pronto 
me ilumina la canta, 
la recoge, las anima, 
las mantas y los muelles, 
los salones, lo conocen, 
los agitan y tantas
epopeyas, la familia, la luz.

Y vuelvo a mi placer,
mi conventillo, mis plantas,
al origen primitivo de la música 
espanta, que las moscas
y la aguanta, matutina,
que es lámpara, bonita,
la bendita, feliz.

No hay luchas, ni almas,
ni principe, cual César:
no hay fenómeno, problema,
fantasía, ni santos,
no hay modos, sino codos,
ni famas, sino ganas,
y pezuñas, cebollines y flor.

Que todo se ilumina paciente,
desde el patio de la casa se siente,
pan tostado, de fritura, calor:
en la casa se construye la mente
del destino de la raza serpiente 
que evapora su lectura del mundo,
desde un plato de comida casi siempre.

No es República Filósofa que cae 
sobre el techo de la villa, y se esconde,
sino el humo de las manos
y la sal, la sacarina, los vapores 
y los niños al colegio, los clientes,
la ternura, los vecinos, la mugre,
las piñatas son poder y vendaval.

Los pilares y los templos, nada.
Los imperios y Nabuco, no cuenta.
Lo que cuenta es un albar cotidiano,
los respiros, los deseos, la sangre,
las narices, los vapores de estiércol.
Es la ducha la motora del ente,
la cigüeña de las calles, es la gente.

No toques la campana ni pidas.
No saques el promedio del sol.
Porque viene la noche, la mañana,
la luna, la cama, la ventana,
mi teta, mi sábana, mirándote,
millones de personas amándose.
El sistema de la Historia es el pan

25 de julio de 2026

MCCCL.- Viernesio


 

Resulta que ahora mismo 
añoro al sol benigno, 
y nunca me persigno 
sí me acuerdo de ti.

¿De qué me sirve ahora 
que ese Cristo llore, 
se duela en mis dolores 
o se apiade de mí?

¿Que nunca me abandone 
cuando estoy sufriendo, 
si sufro en el infierno 
de un eterno sabbat?

¡Oh, déjalo ermitaño, 
que el cachorro se muera, 
que ya no exista dentro 
de mí lento corazón!

¿Qué gano con tener 
una esperanza baldía, 
si en una nube fría 
se me esfuma la paz?

El Santo no es el padre 
sino el hijo golondrina.
Yo elijo su asesina 
peregrina rapaz.

¿De qué me sirve entonces 
que Jesús no me abandone?
Su cruz la lluvia pone
desde el Monte Ararat.

La flor no quiere verme:
¡Que me enferme y ladre!
Cariño que no duerme 
porque inerme se va.

23 de julio de 2026

MCCCXLIX.- Quercus suber


 

Y cómo tarda la señora noche 
en armar los bultos viejos, 
los cabellos se adhieren a su falda 
mustia de terciopelo negro, 
y recorren estrellas su rostro
como una lámpara mágica niña
que transita los surcos del cielo.

Virgen vestida de harapos,
le espera la muerte impaciencia 
pausada, fría y siniestra,
en el faetón junto a la puerta,
vigila un ángel de tres monedas,
que no le alcanzan al doler siquiera,
y ya se marcha de fiesta.

Cruza una alameda de alcornoques,
pinar de robles, la avenida yerta,
mira el caminar de bronces
y su mirada se aquieta,
porque nadie la estará esperando,
ni los amantes, que ya se han ido,
cuando la mañana vuelva.

Busca las llaves en la ciega oscura,
que no ha bailado, ni un alicante,
la culpa torpe de la vida ebria,
en el albar de una pequeña sombra,
tarda la cándida dormida grieta,
relojes, números, labiales, cartas,
y se ha dormido en el cancel cubierta.

11 de julio de 2026

MCCCXLVIII.- La sucursal de las flores

 

Hay un sitio dentro,
oculto en la pirámide 
escalonada de los años 
que nos quedan por vivir.

Una recámara muda 
que sangra sin heridas
y gime sonriendo 
lágrimas de arena.

Hasta allí se han ido todas 
las cunas alegrías, 
los vértigos tesoros, 
el sudor y la cruz.

La sábana calcárea  
de costillas rotas
es lóbrego escenario 
y ceguera arqueología. 
 
Los hijos ya son nietos.
La mágica, baldía. 
¿Quién podrá redimir 
la huella del sudor del hombre?

27 de junio de 2026

MCCCXLVII.- Kaiser Piente

 

Son malos tiempos para no ser facho. 
Surgen fachos por doquier. 
Levanto una piedra 
y vuelan coleópteros fachos. 

Encumbro un volantín 
y treinta volantines fachos 
derriban el mío. 
Mi anaranjado volantín cucarro.

Si quiero arrojarme al mar 
para nadar feliz,
una ola facha 
me devuelve a la arena.

Y, donde quiera que vaya,
una imperturbable fechoría
de fachos con aroma de cotorras
parece enarbolarlo todo.

Niños en la cárcel.
Cárceles en cada esquina.
Militares en las calles
e ignorancia supina.

Una luciérnaga de amargo desagrado 
canta en el anochecer violeta de Chile,
y en mis oídos, susurra una piara 
con vuestros nombres valientes soldados.

13 de junio de 2026

MCCCXLVI.- Cabizbajo Sufrimiento Desperté


Yo tengo achicharrada 
como puro la cabeza.
No conviene que de nuevo 
me vuelva a dormir.

Esperándome se esconde 
a los pies de la cama
un extraño regimiento,
cloroformo de dolor.

Los audífonos del tiempo, 
dos cavernas infinitas 
han abierto en uno y otro 
parietal del pensamiento.

Con un prurito coloso
no se pueden callar:
tenebrosa mascarada 
de espantosa multitud.

Si cierro los ojos, escucho.
Si tapo mis oídos, lo vuelvo a ver:
invisible presencia dolencia.
Esta noche siete veces llorando.

MCCCXLV.- Pedrito


Mi niño será niño 
hasta que el viento me lleve
donde el eco del cariño 
que nos dimos, no sea más.

Dejar de vivir 
sin que llegue la muerte,
y estar así despierto 
de tanto soñar.

Mi niño será casi como el aire 
entre mis brazos,
fecundo y alado
hasta la hora portadora del final.

Abrir las ventanas
del fuego distante,
y no cruzar la calle
sin antes observar.

Mi niño será siempre 
pequeño y, de lejos, 
dirá cuando esté viejo
tu consejo, papá.

31 de mayo de 2026

MCCCXLIV.- Pancora Nanai


 

Intenso pundonor,
andrajosas pesadillas, 
cangrejo de azulejos 
que carcome la alma.

Orgullo de ser algo
que no sirve para nada.
Pobreza que me arropa 
de rastrojos sueños.

Castigo del silencio, 
mentiras piadosas, 
escombro bajo fuego:
cantar resignación.

Yo digo que no voy a estar
pensando inútilmente
permanentemente siempre 
a cada rato, y otra vez.

Ventolera primavera 
que se esmera en venir, 
esmeralda de mi espalda:

cancerbero porvenir.

11 de mayo de 2026

MCCCXLIII.- Cachorro Mundo


 

Todo lo que he sido, 
enloquecido y caduco,
me lleva a la mañana 
calurosa, primitiva.
 
Miraba niño al sol 
peligroso, que en los ojos: 
fue marca de ceguera 
en la memoria de los sueños.

Hoy creo en una pátina 
de místicalurosa,
leprosa prosa mágica 
cual sótano del tiempo.

Serrano barlovento,
cine delfico y manchón,
premura que se alenta:
helecho cámara nupcial.

Juré que llevaría 
volvoreta al nido: pido
el último regalo, 
la primera picaflor.

Cerezo que regreso
y no ser eso que ya fui,
hacer de mí otra cosa
que sea nuevo porvenir.

Saber de lo elegante
que sentí empolvado,
chumbeque, palitroque,
fui grumete bolados.

Piñén de palo buque,
bellavista cementerio,
matriz de cautiverio:
solo quiero volver.

4 de mayo de 2026

MCCCXLII. El Zurdo




No soy cobarde, ni aunque tú me lo fustigues.
Perdí la fe, las esperanzas. Soy llorón.
¡Pero qué mal envejeció Silvio Rodríguez!
¡Y qué mal envejeció Playa Girón!

El Che, Fidel y ese discurso en la Moneda,
el Pueblo Unido, la Cantata y el partido
se han diluido en el dolor de la humareda,
¡Ya nadie quiere defender el Estallido!

Hoy sólo importa que el patrón no te defraude,
tener un nicho en que posar la calavera 
y ser de izquierda es un pecado imperdonable.
No queda nadie que recoja esas banderas.

¡Hasta la voz se me quebró en esa canción!
Pero aprendí que las verdades no se van.
Nadie controla cuando viene la Revolución.
Todos se juntan en la noche de San Juan.

Soy el hijo de un profe que soñó su país.
No le puedo fallar como falso testigo.
Es un eco que insiste, pero ya no es raíz,
como un viejo panfleto que repito y no sigo.

Una culpa heredada, un cansancio feroz
me habían hecho sumiso, remiso y servil,
y la historia que a veces se vuelve una voz
es mi historia, mi gente, mi registro civil.

Pero mírame ahora: no agacho la mirada.
Yo te pido perdón. No fue más que un desliz. 
Es la gente cansada, burlada y pisoteada 
que se vuelca a las calles, erguida y feliz.

El fascismo sirve mucho para que uno se levante
y ahora tocas mi puerta y me buscas a mí.
El dieciocho de octubre es un ruido distante.
¡El dieciocho de octubre es el día en que nací!

29 de abril de 2026

MCCCXLI.- Repúblik Ano





Lo hicieron tantas veces, 
y aquí vienen de nuevo:
zorrones y paltones, 
pitucos amarillos,
engañan a la gente 
con el mismo placebo:
más pacos en la calle, 
más plata en el bolsillo.

Apostando con la Ley 
al juego de la viroca:
que donde manda el Rey, 
acata el mendigo.
Promete y promete 
hasta que la emboca:
y ahora solo toca 
comerse el Kastigo

Yo mismo lo viví 
en el siglo pasado:
fue el capital foráneo, 
unido a la reacción.
Ahora no queda más 
que disfrutar lo votado,
y morder la felonía, 
la cobardía y la traición.

15 de marzo de 2026

MCCCXL.- Palpar a pisar


 

Sea hombre o mujer,
si le toca mandar
y me va a decir qué hacer,
prefiero que le guste Inti Illimani.

Prefiero que no se enoje
cuando dice lo que piensa,
que cambie de opinión si quiere
y que nadie lo crea una ofensa.

Que piense que, cantando
y escribiendo, que amando 
sin tener que explicarle a nadie,
sin insultar, abandonarnos.

Prefiero la arena de los caminos,
a las fuertes razones,
las cosquillas de lo pampino,
y la pasión, un beso de bombones.

Peinarme con la otra mano, prefiero
dejar de competir y tramar,
dejar de llegar primero,
y al mismo lugar.

Si el que va a mandar me pide
empezar todo de nuevo,
es mejor que se cuide:
siempre un libro viejo, yo llevo.

11 de marzo de 2026

MCCCXXXIX.- A las finales, todo va a quedar en nada




Protesta linista, 
capullo ignorante:
pedante pasado,
zorrón cancelado.

Y bot, facho pobre:
que el zurdo te aplaste.
Cohecho en el sobre,
ladrón de lo sacaste.
 

Te vi en las noticias,
te clonan el chasis:
esa es la justicia
deste país.

Te gusta, te invita,
te asusta y te duele,
que Chile necesita 
otro Bukele.

La izquierda sospecha 
y Trump amenaza:
trampa la derecha
y también la democracia.

Nos gusta Cuculí Pop