29 de julio de 2026
MCCCLI.- Silabario Populario Cahuín
Asi como de pronto
me ilumina la canta,
la recoge, las anima,
las mantas y los muelles,
los salones, lo conocen,
los agitan y tantas
epopeyas, la familia, la luz.
Y vuelvo a mi placer,
mi conventillo, mis plantas,
al origen primitivo de la música
espanta, que las moscas
y la aguanta, matutina,
que es lámpara, bonita,
la bendita, feliz.
No hay luchas, ni almas,
ni principe, cual César:
no hay fenómeno, problema,
fantasía, ni santos,
no hay modos, sino codos,
ni famas, sino ganas,
y pezuñas, cebollines y flor.
Que todo se ilumina paciente,
desde el patio de la casa se siente,
pan tostado, de fritura, calor:
en la casa se construye la mente
del destino de la raza serpiente
que evapora su lectura del mundo,
desde un plato de comida casi siempre.
No es República Filósofa que cae
sobre el techo de la villa, y se esconde,
sino el humo de las manos
y la sal, la sacarina, los vapores
y los niños al colegio, los clientes,
la ternura, los vecinos, la mugre,
las piñatas son poder y vendaval.
Los pilares y los templos, nada.
Los imperios y Nabuco, no cuenta.
Lo que cuenta es un albar cotidiano,
los respiros, los deseos, la sangre,
las narices, los vapores de estiércol.
Es la ducha la motora del ente,
la cigüeña de las calles, es la gente.
No toques la campana ni pidas.
No saques el promedio del sol.
Porque viene la noche, la mañana,
la luna, la cama, la ventana,
mi teta, mi sábana, mirándote,
millones de personas amándose.
El sistema de la Historia es el pan
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario